Tras el éxito de las potencias occidentales en el armisticio y posterior Tratado de Versalles (1918-1920); ante la amenaza de la revolución bolchevique, los liberales del Reino Unido y de Estados Unidos comenzaron a programar las reformas liberales teniendo en cuenta por vez primera, a la ciudadanía en la toma de decisiones.
Consideraban sus mas destacados ideólogos que la razón por la cual había ocurrido la Gran Guerra y el desastre de la revolución bolchevique se debía a que la «clase política» dominante – muy influida por las tesis conservadoras victorianas decimonónicas – no tuvieron en cuenta las demandas del pueblo, no tuvieron en cuenta sus necesidades mas urgentes, no supieron controlar los abusos de la «clase propietaria» sobre la «clase trabajadora». En definitiva, consideraron los liberales, que los conservadores no tuvieron en cuenta al pueblo en la toma de decisiones.
Los liberales consideraron que era necesario avanzar en el camino de la «Democracia» , un concepto extraído y convenientemente redefinido a partir de la antigua «demokratia» ateniense, tal y como ellos la imaginaban.
Los liberales proponían un nuevo humanismo y una nueva ilustración que pusiera fin a la longeva «era victoriana«. Muchos intelectuales evocaban a Jefferson, Rousseau, Montesquieu, Diderot, Voltaire entre los clásicos ilustrados; John B. Rawls, Stuart Mill, David Ricardo… Considerados los grandes popes del liberalismo progresista clásico. o liberales progresistas contemporáneos de entreguerras como Woodrow Wilson (Que además de ser un gran economista e intelectual , fue presidente de los Estados Unidos y «alma mater» de la nueva «Sociedad de las Naciones» surgida en 1920) .
Los liberales dieron el paso hacia una mayor democratización de las sociedades, los partidos políticos, las asociaciones y colectivos sociales, no sólo en Europa, sino también en los Estados Unidos, que tras la guerra comenzó a interesarse por los asuntos europeos en uno de sus ciclos aperturistas hacia el exterior.
Estados Unidos , que ya era un país desarrollado e industrializado, contribuyó a reconstruir Europa tras la Gran Guerra. Ya no se veía como la colonia rebelde que osó retar al gran imperio británico. Ya se le veía como un a potencia económica e industrial a tener muy en cuenta. Reino Unido optó por establecer lazos con su antigua colonia rebelde. Una alianza que a efectos internacionales marcaron el nacimiento de la nueva relación euroatlántica en el marco diplomático de Europa Occidental.
Los liberales que apostaban por la democracia abrieron un debate nuevo sobre varios puntos clave:
1/ Gobierno del Pueblo: El principal problema con el que se enfrentaron fue la definición de «pueblo». Pueblo = conjunto de toda la población de un estado o nación; o Pueblo = «Plebe» , lo que equivalía a considerar como pueblo a la «clase trabajadora» y grupos dependientes no productivos. Los debates dieron paso a versiones distintas del liberalismo democrático.
2/ Representación del pueblo en los parlamentos y en otras instituciones: Este quizás fue un gran debate acaloradado. Los liberales mas conservadores consideraban que la representación debía ser minoritaria para la «clase trabajadora» y máxima para la «clase propietaria».; en cambio los liberales mas «progresistas» la representación debería ser proporcional y no restringida. El sistema que predominó fue un punto intermedio entre proporcional y restringido teniendo como baremo la renta y patrimonio de los votantes.
3/Participación Política. Es el auge de los partidos políticos de «masas», progresivamente van desapareciendo los partidos de «clase» que dominaron el siglo XIX (19) . Los liberales consideraron que cualquier persona puede cambiar de clase en función de sus éxitos o fracasos en sus actividades productivas, por lo que era mejor abrir los partidos a todo tipo de gentes.
Los liberales tenían su base social en la nueva «clase media» por lo que mantuvieron relaciones tanto con la «clase propietaria» llamada ya «clase alta» y con la «clase trabajadora«, llamada «clase baja«. el sistema de partidos debía articular la nueva democracia y la nueva política «democrática«.
En el ámbito parlamentario se optó que para asegurar los principios democráticos se optaría por aprobar las leyes por unanimidad o por mayorías parlamentarias. En caso de no alcanzar esas mayorías, el proyecto de ley se rechazaba. Este sistema de mayorías también servía en la elección de los gobiernos por parte del parlamento
4/ Convivencia en una sociedad diversa y plural. Los liberales eran aun reacios a compartir espacios públicos e institucionales con personas de distinta clase social. Los forjadores de la democracia liberal consideraban que era necesario prescindir de los protocolos sociales decimonónicos. Frente a la rigidez de la sociedad victoriana, debía expandirse la informalidad en la nueva sociedad democrática. Los ricos debían atender mejor y con respeto a los pobres y los dueños de las fábricas atender las demandas de los trabajadores.
5/ Cuestiones complicadas:
a) forma de estado: Monarquía o república. En la época se consideraba por parte de los republicanos liberales, que la monarquía era una forma de «tiranía» y que la república era el mejor símbolo de la «democracia«.
Sin embargo en algunos países europeos la monarquía aun tenía mucho peso y arraigo, por lo que buscaron una versión de democracia liberal en la que la monarquía quedase al margen del debate político. La formula de «el rey reina, pero no gobierna» comenzó a desarrollarse como opción mas viable en las monarquías absolutas o bajo control parlamentario. En otros, preferían monarquías constitucionales o de tipo meramente representativo, sin apenas poder ejecutivo.
En las repúblicas arraigadas, el sistema de elección se adaptaría a los mismos moldes que en la elección de primeros ministros. Las presidencias de republica, al igual que las monarquías comenzaban a ser irrelevantes al ir cercenando su poder ejecutivo a favor de los primeros ministros.

Los liberales de entreguerras fueron mas favorables a soluciones republicanas o monarquías controladas y sin poder efectivo.
b) la cuestión religiosa. En general en 1920 la inmensa mayoría de los países europeos eran aun confesionales. Unos pocos se habían desligado entre los siglos XVIII y XIX de la tutela eclesiástica. La revolución bolchevique de 1917 había avanzado la idea del «ateísmo» como alternativa al cristianismo, estableciendo un novedoso confesionalismo de estado «ateo».
En Francia – por influencia del socialismo no marxista – se había ensayado y había tenido mucho éxito el estado «laico«. En muchos países que deseaban algo intermedio entre el cristianismo y el ateísmo, optaron por promocionar un sistema de «separación iglesia-estado» y un neologismo comenzó a surgir en ambientes intelectuales liberales: «agnosticismo«.
La cuestión religiosa fue un tema muy controvertido, sobre todo en estados con mayoría de católicos y en los estados confesionales. Si bien la mayoría de los liberales querían «liberarse» de la tutela de las iglesias nacionales o de la iglesia católica, tenía el problema que muchos de sus correligionarios eran creyentes devotos.
Algunos temas y leyes civiles podían ofender sentimientos religiosos. Por tanto los debates políticos que tenían que tratar estos espinosos temas quedaban en un mar de ideas confusas y contrarias que ayudaba a su manera a transitar de un sistema confesional, a un sistema de libertad religiosa y de cultos, donde también se incluían los ateos, los laicos y los agnósticos.
El liberalismo de entreguerras se estaba transformando, abandonando los postulados clásicos a nivel ideológico, político, social y religiosos; pero manteniendo sin apenas cambio sus postulados económicos.
Los liberales democráticos optaron por abrirse a otras ideologías, tanto en el terreno del fascismo como sectores del socialismo no revolucionario seguidores de Marx, principalmente; e incluso los mas radicales, con los intelectuales, no revolucionarios, seguidores de los postulados de Lenin y Bakunin) .
De alguna manera el liberalismo democrático (Junto al liberalismo republicano) fue colonizando un nuevo espacio político: el centro político controlado por la «clase media«, con apoyos para algunas cosas de la «clase alta» y para otras de la «clase baja«. El gran descubrimiento en este periodo de Entreguerras era el centro político o la llamada «tercera vía«.

El cierre en falso del tratado de Versalles no creó un orden europeo como se pretendía. W. Wilson que durante la guerra había abogado por la paz en el contexto europeo, fue el forjador de la llamada «Sociedad de las Naciones» como organización internacional (Se incorporaban además de las potencias europeas, potencias extra europeas en ascenso como Estados Unidos, India, China, Japón, etc…) .
El internacionalismo, la democracia liberal, la economía capitalista, el orden mundial como sistema de equilibrio entre potencias, fueron estableciendo los principios y valores de la Sociedad.
Fue una sociedad creada para la paz, el orden y la justicia. Una sociedad que contaba ya con un «consejo de seguridad» como sistema arbitral para evitar las guerras. Se trataba de no centrar todos los asuntos internacionales únicamente en los territorios; sino abordar otros temas comunes en el ámbito de la economía, la industria, el comercio, la sociedad, la cultura… Era algo a lo que los europeos no estaban muy acostumbrados.
Para muchos era una modernidad propia de los Estados Unidos. China y Japón estaban aun en conflicto y sus propias circunstancias no interesaban mucho en Europa, salvo por los intereses comerciales que pudieran tener con estos países. las viejas rivalidades continuaron pese a los deseos de paz.

Alemania quedó muy tocada territorial y económicamente, prácticamente quedó en bancarrota y su orgullo nacional herido por las duras condiciones de pago de reparaciones de guerra. Italia no despegaba económicamente y era ninguneada en la «Sociedad de las Naciones» por las grandes potencias. Los liberales, si bien consideraban viable y hasta cierto punto un exotismo en política, el fascismo, no querían tener nada que ver con ellos.
El ascenso del Nacional-Socialismo en Alemania (NSDAP), aupado inicialmente por conservadores y por la naciente derecha liberal alemana en las elecciones de 1930, cambió el modelo de la naciente socialdemocracia – asimilable al liberalismo democrático occidental – en Alemania. A partir del éxito en 1933 del partido NSDAP de Adolf Hitler, El liberalismo democrático y la socialdemocracia Alemania marxista – que ocupaban el centro-derecha y el centro-izquierda – perdieron fuerza y apoyos. Finalmente fueron sometidos y depurados por el orden impuesto por el III Reich alemán.
Si el bolchevismo hizo nacer un socialismo marxista democrático y un liberalismo democrático en occidente ; el nazismo acabó con ambos ideales, de igual manera que en la Europa oriental lo hizo la naciente URSS. El ascenso de los totalitarismos en otros países, acabaron de forma fulminante, con la Europa democrática y puso un fin trágico al periodo de Entreguerras. «Una ocasión perdida» como se lamentaban algunos intelectuales.

