De Kurt Schumacher a Willy Brandt
Tras la caída del nazismo en Alemania, las cuatro potencias vencedoras de la Segunda Guerra Mundial: Estados Unidos, Reino Unido, Francia y la URSS ocuparon el territorio de Alemania creando gobiernos militarizados de ocupación (1945-1949). Los ciudadanos de la zona «occidental» (zonas de ocupación estadounidense, británica y francesa) y los ciudadanos de la zona «soviética» (Zona de Alemania ocupada por la URSS) se vieron inmersos en una gran transformación política, social, económica y cultural.
Los viejos partidos preexistentes al nazismo, que protagonizaron la república de Weimar (1919-1933) Comenzaron a reorganizarse para afrontar su nueva realidad y pensar en su futuro. La dictadura de Adolf Hitler había sido derrotada, la democracia – impulsada por EEUU y potencias occidentales – se veía como la mejor baza para recuperar su independencia (nacionalismo alemán democrático) y caminar hacia una futura reunificación de Alemania.
EL socialismo en Alemania tradicionalmente había estado representado por el Partido Socialdemócrata de Alemania (SPD en sus siglas alemanas) de ideología marxista y nacionalista. Era en la república de Weimar el referente de la clase obrera en Alemania. Aun no estando alineada con el Marxismo-leninismo , durante el nazismo y en la clandestinidad hizo causa común con los partisanos mas cercanos al comunismo soviético.

Tras la segunda Guerra Mundial, los socialistas del SPD – presididos por Kurt Schumacher (1895-1952), líder del grupo de Hanover , desde el Congreso de Hanover de 1946 – dio un gran cambio de rumbo al partido con la elaboración de un ambicioso programa político:
1/ Abandono y rechazo absoluto a todo tipo de dictaduras, ya sean fascistas, ya sean comunistas. Rechazo del «Dogmatismo» y toda forma de autoritarismo.
2/ Aceptación del nuevo régimen democrático y de sus instituciones.
3/ «Socialización» de los medios de producción
Sin duda su principal lema de su presidencia fue: «Al socialismo se llega por diversos caminos y gracias a plurales motivaciones»
Definía al SPD como «partido interclasista de productores» en su discurso – influido mucho por la teoría de la influencia del protestantismo en la economía y en la sociedad – contraponía el valor del trabajo, sobre los ociosos.
Schumacher fue criticado por su deriva nacionalista y por el vínculo que hacía entre la religión y la política. No obstante marcó un hito en el desarrollo del SPD.

Su sucesor Erich Ollenahuer (1901-1963) observó que en el seno del SPD había muchos debates abiertos sobre todo tipo de cosas. Que existía cierto desconcierto entre los propios militantes. Algunos querían seguir con la ortodoxia socialdemócrata anterior; otros querían unirse a la ortodoxia soviética; otros innovar y desarrollar el SPD dentro de la nueva realidad alemana; otros no sabían muy bien que hacer.
Ollenahuer creó dentro del SPD las llamadas «Comisiones de Estudios» a modo de foro donde debatir libremente y buscar denominadores comunes que redefinieran al partido en la nueva realidad. Muchas de esas ideas se plasmaron en el congreso de Stuttgart de 1958
La conclusión mas prometedora que se hizo bajo la presidencia de Ollenahuer fue: «El hombre moderno vive angustiado y temeroso de la incertidumbre que el peligro nuclear crea en su mente y en la realidad.» De como el temor a la bomba atómica hace ver que la tecnología mal usada puede causar el fin de la humanidad o del mundo conocido. Por ello Ollenahuer y los congresistas de Stuttgart plantearon la necesidad de establecer un «Nuevo Orden para que el Hombre camine hacia la Libertad«. Para Ollenhauer este nuevo orden puede dar lugar a una nueva sociedad «socialista», basada en la justicia social, la libertad y la solidaridad.
Un año después se celebró un nuevo Congreso Extraordinario en Bad Godesberg donde se pusieron las bases del nuevo y renovado SPD y de la nueva «socialdemocracia alemana«.
Principios:
-Abandono completamente del Marxismo
-Aceptación de la economía capitalista y de la propiedad privada
-Integración en las instituciones establecidas en Alemania e Internacionales
– Adaptación de la socialdemocracia a la realidad alemana
-Estado redistributivo y «nodriza»
-Reformismo y pragmatismo en las políticas que desarrollen.
Los socialdemócratas planteaban que el desarrollo de un Estado del Bienestar social, entendido como instrumento de Acción política, equilibraría las desigualdades sociales y aseguraría los valores democráticos de Libertad, Justicia Social y Solidaridad propugnado por el socialismo.
La adaptación del socialismo a cada país marcó el rumbo a seguir de otros socialistas europeos.
Fuera dogmas, fuera tutelas, fuera marcos preestablecidos para todos los socialistas (ahora considerados socialdemócratas, para diferenciarse de los socialistas marxistas). Cada organización socialista y cada socialista visto como ser humano individual, puede asumir estos principios sin necesidad de adaptarse a un marco dogmático superior. Cada organización e individuo es libre para asumir la socialdemocracia como considere oportuno y conforme a la realidad del país en el que está.
Este principio revolucionó el socialismo marxista anterior y se colocaba en las antípodas del rígido sistema soviético expansivo. Los nuevos socialdemócratas alemanes eran «antifascistas» y a la vez «anticomunistas». Rechazaban cualquier forma de autoritarismo y totalitarismo.

En 1964 el berlinés Willy Brandt salió elegido presidente del SPD en sustitución de Ollenahuer. El fue un gran observador , desde su puesto como canciller federal (1969-, de lo que estaba ocurriendo en Alemania (República Federal Alemana), en Europa y en el mundo. La guerra Fría estaba en su periodo de mayor tensión. Alemania se había recuperado económicamente, había contribuido a la fundación de la Comunidad Económica Europea y se consideraba una de las principales potencias de Occidente, básicamente era la potencia económica europea.
La transformación del SPD de ser un partido obrero, en un partido de todo el pueblo alemán ( sin clases) en ese sentido fue un canciller de consensos y de pactos que pilotasen en el equilibrio entre socialdemócratas y cristianos demócratas y liberales; evitando y frenando las posturas mas extremistas tanto desde el lado derecho (capitalismo extremo), como desde el lado izquierdo (Comunismo).
El SPD fue durante la cancillería de W. Brandt en el partido que apostaba por la reunificación alemana (RFA y RDA) y que apostaba por fortalecer el Estado de Bienestar en toda Alemania.
Extractos de sus memorias:
«Sin pan, ni policía secreta no hay democracia. Sin pluralismo y con aspiración al monopolio, tampoco. Añado: querer prescribir la felicidad es ahogar la libertad « (W. Brandt. Memorias)
«El comunismo autoritario se ha revelado como un camino errático lleno de victimas, empedrado con el fracaso económico-social. Las libertades ciudadanas y la justicia social estarán siempre pugnando. Un estado social sólo será Liberal cuando destierre el peligro de excrecencia burocrática, no se deje atar por la planificación previsora y de gran importancia al compromiso de la propia responsabilidad. Se trata de crear espacios abiertos «.

Con respecto a Europa un factor determinante fue el pacto entre Alemania y Francia. Ese pacto posibilitó el desarrollo de la Comunidad Económica Europea hasta el punto que ambos países se pusieron a la cabeza del proyecto europeo; pero también en el desarrollo y expansión de la nueva socialdemocracia por mimetismo.
En 1970 W. Brandt se reunió con su homólogo de la RDA W. Stoph con el interés en dar pasos para una futura reunificación alemana y al mismo tiempo para evitar enfrentamientos, sobre todo en el Berlín dividido. Estas conversaciones eclosionaron en un tratado de no agresión entre la RFA y la URSS.
Esto en el contexto de la Guerra Fría hizo reaccionar a los EEUU y en consecuencia en el Acuerdo de Berlín, Brandt logró despejar las dudas de occidente. Se trataba que ciudadanos berlineses pudieran visitar a sus parientes que se encontraban en la zona bajo soberanía de la RDA. Es decir comienza la reunificación alemana partiendo de la reunión de los alemanes a nivel familiar y de amistades. W. Brandt aspiraba y trabajó por la distensión entre el Bloque occidental y el soviético.
La socialdemocracia se expandió a Francia (François Mitterrand), Suecia (Olof Palme), España (Felipe González) y otros muchos lugares. crearon una especie de «Dream Team» que ayudó a la distensión en la guerra fría y al mismo tiempo en la consolidación del proyecto europeo.
Fuentes: Antonio Robles Egea . «La socialdemocracia alemana» y José Sánchez Jiménez «Willy Brandt» EN: Cuadernos del Mundo actual. Madrid. Historia 16, 1994. Ns. 50 y 58
